0.3 · Seguridad
14 June 2026
- Por:
- Anton
- Sección:
- Módulo 0 · El taller
- Lectura:
- 4 min
Seguridad: humos de soldadura, baterías de litio (incendio, almacenamiento), ESD, protección personal
La electrónica maker rara vez es peligrosa de forma dramática, pero acumula riesgos pequeños que se pagan a largo plazo: humos que dañan los pulmones año tras año, una batería que arde sin avisar, un componente caro que mueres sin saber por qué. Conocer estos riesgos y tomar medidas sencillas marca la diferencia entre una afición segura y una sucesión de sustos.
Humos de soldadura
El humo blanco que sube cuando sueldas no es plomo evaporado. El plomo de la aleación con plomo funde a 327 °C y solo emite vapores muy por encima de las temperaturas normales de soldadura, así que el riesgo principal por el plomo es por contacto (manos a boca), no por inhalación. Lo que respiras es el flux, normalmente colofonia (resina, rosin), que se descompone con el calor.
Ese humo de colofonia es una causa reconocida de asma ocupacional y dermatitis. En el Reino Unido, la HSE fija límites de exposición (EH40) para el humo de flux basado en colofonia en 0,05 mg/m³ como media de 8 horas y 0,15 mg/m³ en 15 minutos, y obliga a reducir la exposición tan bajo como sea razonablemente posible. Aunque trabajes en casa y sin obligación legal, esas cifras te dicen lo serio que es.
Medidas concretas:
- Usa extracción de humos con la boquilla cerca de la punta (10-15 cm), no solo una ventana abierta.
- Si sueldas con plomo, lávate las manos antes de comer y no comas en la zona de soldadura.
- Considera flux y estaño sin clean (no-clean, que dejan un residuo mínimo y poco activo) de baja emisión, pero no des por hecho que “sin plomo” significa “sin humo”: el flux sigue ahí.
Baterías de litio
Las baterías de iones de litio y de polímero (LiPo) almacenan mucha energía en poco espacio, y eso las hace útiles y peligrosas a partes iguales. Su mayor riesgo es la fuga térmica (thermal runaway): una celda dañada, sobrecargada o cortocircuitada se calienta, lo que la calienta aún más en una reacción en cadena que termina en fuego y gases tóxicos. Una vez iniciada, no se detiene aunque apagues las llamas.
Almacenamiento
- Guarda las celdas a tensión de almacenamiento, en torno a 3,8 V por celda (alrededor del 50-60 % de carga). Ni cargadas al máximo ni totalmente descargadas, porque ambos extremos las degradan y aumentan el riesgo.
- Usa una bolsa o caja ignífuga (LiPo bag/contenedor metálico). Importante: contiene el chorro inicial de llamas, pero no impide la fuga térmica ni resiste un incendio sostenido. Es una barrera, no una garantía.
- Almacénalas en un lugar fresco, lejos de materiales inflamables, y protege los terminales para evitar cortocircuitos.
- Inspecciona y retira de servicio cualquier celda hinchada, deformada o golpeada.
En caso de incendio
Un incendio de batería de litio-ion se comporta como fuego de clase B: un extintor ABC o de polvo seco ayuda a sofocar las llamas. Las baterías de litio metálico son fuego de clase D y requieren agente específico. En ambos casos, lo prioritario es enfriar con grandes cantidades de agua (en litio-ion el agua es aceptable y muy eficaz para enfriar) y alejar la batería de lo que pueda arder. Nunca cargues baterías de litio desatendidas ni mientras duermes.
Descarga electrostática (ESD)
La ESD es invisible e indolora para ti, pero letal para los componentes. Tu cuerpo solo nota una chispa por encima de unos 3.000 V, mientras que muchos circuitos integrados (especialmente los CMOS, la tecnología de fabricación de la mayoría de chips actuales) pueden dañarse con menos de 100 V. Lo peor es el fallo latente: el componente parece funcionar pero queda debilitado y falla semanas después, dejándote sin pistas.
Protección básica:
- Pulsera antiestática conectada a un punto de tierra. Lleva un resistor de 1 MΩ en serie por seguridad (te protege de electrocución si tocas algo con tensión, mientras deja escapar la carga estática lentamente). Es el valor que fija la norma ANSI/ESD S20.20.
- Estera de trabajo ESD conectada también a tierra.
- Manipula los chips por los bordes, sin tocar las patillas.
- Mantén los componentes sensibles en bolsas antiestáticas hasta el momento de usarlos.
- Evita ropa sintética y aire muy seco, que favorecen la acumulación de carga.
No necesitas un laboratorio certificado: una pulsera y una estera baratas, bien conectadas a tierra, eliminan la mayoría del riesgo.
Protección personal
Más allá de lo anterior, hábitos de protección que cuestan poco:
- Gafas de seguridad: al cortar patillas con la cortadora salen disparadas, y el flux puede salpicar. Un trozo de cobre en el ojo arruina el día.
- Cuidado con el calor: la punta del soldador supera los 300 °C y no cambia de color al enfriarse. Devuélvelo siempre al soporte y asume que cualquier soldador está caliente.
- Ventilación también al imprimir en 3D con materiales que emiten partículas, y al usar disolventes, resinas o pegamentos.
- Guantes y mascarilla adecuados al manipular resinas de impresión SLA, que son irritantes y sensibilizantes en estado líquido.
- Ten cerca un extintor apropiado y sabe dónde está el cuadro eléctrico.
Mentalidad de seguridad
La mayoría de accidentes de taller no vienen de hacer algo arriesgado una vez, sino de repetir algo descuidado muchas veces. Soldar sin extracción “solo un rato”, cargar una LiPo encima de la cama, tocar una placa sin descargarte. Convierte las medidas seguras en rutina automática y dejarás de pensar en ellas: simplemente trabajarás bien.